Mi Ventana
Siempre cada mañana, venía a mi ventana, y me cantaba. Y con esos cantos tan hermosos, Era que ella me despertaba.
Caminaba suavemente Para ir a saludarla. Pero ella no esperaba, Y suavemente se marchaba.
No sé porque no esperaba, A qué yo la saludara, Y así ocurría cada mañana Ella venía y me cantaba
Pero en ningún otro momento ella venía a visitarme; No venía al medio día Ni mucho menos en la tarde, Y en la noche suplicaba, para que ella viniera a visitarme.
Así pasaban los días, Así pasaban las semanas, Y de pronto una mañana No llegó más, a mi ventana.
La esperé por varios días, la seguía esperando y esperando. Y el dolor que yo sentía, Ya mi alma no aguataba
Es hora de decirles como vestía en las mañanas, Sus plumas eran de colores, Sus patas eran delgadas, Y con ese hermoso pico, Era que ella me cantaba
Y así llegaba siempre, todas las mañanas. Pajarito, pajarito, porque no ha vuelto a mi ventana, me hace falta esa canción, conque usted me despertaba. (Ramón Rondón)